No hace falta ver todo el camino para avanzar
A lo largo de la vida, vamos trazando metas y propósitos.
Pero avanzar hacia ellos, muchas veces, se parece a caminar en la oscuridad con un farol en la mano.
Solo alcanzamos a ver uno o dos metros más allá.
El resto… permanece en sombras.
Hay quienes, al enfrentarse a esa oscuridad, se paralizan.
El miedo a lo desconocido los detiene, y terminan quedándose en el mismo lugar, en un espacio pequeño donde apenas pueden crecer.
Otros, en cambio, deciden avanzar.
Y entonces ocurre algo casi mágico: a medida que dan un paso, el farol ilumina el siguiente tramo.
El camino se revela poco a poco, paso a paso.
Nada espectacular, pero profundamente transformador.
No es la claridad la que nos hace avanzar.
Es el avance el que nos trae claridad.
El movimiento, aunque sea mínimo, abre nuevas posibilidades.
La acción, por pequeña que parezca, revela el camino oculto.
Recuerdo el taller de un amigo emprendedor.
La primera vez que lo visité, me impresionó la cantidad de herramientas y materiales que tenía.
Le dije: “qué difícil debe ser construir algo así desde cero”.
Él sonrió y me dijo: “Si hubiera imaginado todo lo que necesitaría, nunca habría empezado. Empecé con poco, y el resto llegó mientras avanzaba.”
Esa frase se me quedó grabada.
Porque resume algo que también ocurre en la vida emocional: esperar tener todas las respuestas antes de movernos es una forma elegante de no hacerlo nunca.
¿Cuántas veces nos hemos quedado quietos, porque no podíamos ver el camino completo?
¿Cuántas oportunidades hemos dejado pasar por miedo a no tenerlo todo bajo control?
Quizás hoy no tengas toda la claridad que quisieras, pero si puedes ver el próximo paso, ya tienes suficiente.
Es fácil caer en la trampa de creer que la claridad viene antes del movimiento.
Pero no hay nada más falso ni más paralizante.
La clave está en avanzar, y confiar en que el camino se irá iluminando a medida que lo recorremos.
Tal vez hoy sea ese momento.
Ese paso pequeño, pero decisivo, que lleva tiempo llamándote.
Si quieres hacerlo acompañada o acompañado, puedo caminar contigo.
Podemos mirar juntos ese tramo oscuro, descubrir su sentido y dar el siguiente paso con presencia y calma.

